Muerto Franco en 1975, le sucedió en la Jefatura del Estado el Rey Juan Carlos I que reinó bajo el sistema político heredado del Dictador. Pero desde el primer momento se planteó la necesidad de establecer un sistema democrático. Tras algunas vacilaciones, aprobada la Ley para la Reforma Política en enero de 1977, en junio de ese año se celebraron en España las primeras elecciones libres desde 1936. La principal tarea de las nuevas Cortes fue poner a punto una Constitución, que se aprobó en 1978 y que el pueblo español ratificó en referéndum. Se trata de la Constitución más democrática de nuestra historia que estableció una monarquía parlamentaria, con un sistema bicameral y un amplio reconocimiento de las aspiraciones de autogobierno de los diferentes territorios que componen España (Estado de las Autonomías).
Constitución española de 1978
Muerto Franco en 1975, le sucedió en la Jefatura del Estado el Rey Juan Carlos I que reinó bajo el sistema político heredado del Dictador. Pero desde el primer momento se planteó la necesidad de establecer un sistema democrático. Tras algunas vacilaciones, aprobada la Ley para la Reforma Política en enero de 1977, en junio de ese año se celebraron en España las primeras elecciones libres desde 1936. La principal tarea de las nuevas Cortes fue poner a punto una Constitución, que se aprobó en 1978 y que el pueblo español ratificó en referéndum. Se trata de la Constitución más democrática de nuestra historia que estableció una monarquía parlamentaria, con un sistema bicameral y un amplio reconocimiento de las aspiraciones de autogobierno de los diferentes territorios que componen España (Estado de las Autonomías).